miércoles, 13 de mayo de 2015

El desarrollo de formación de los individuos dentro de una contextualización estructurada

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
UNIVERSIDAD VALLE DEL MOMBOY
DECANATO DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
ESPECIALIZACIÓN DE PLANIFICACIÓN EDUCACIONAL
MAESTRÍA EN GERENCIA EDUCATIVA









EL DESARROLLO Y FORMACIÓN DE LOS INDIVIDUOS DENTRO DE UNA CONTEXTUALIZACIÓN ESTRUCTURADA.






                                                                                                 Maestrante: María González

 
 





Mayo, 2015.
El desarrollo y formación de los individuos dentro de una contextualización estructurada.
Es importante mencionar, que el desarrollo de reglas y normas dentro de una sociedad son de suma importancia, motivado a que permiten el proceso de regimiento específico para llevar a cabo una serie de aspectos que ayudan a poner en marcha creativa alternativas de solución a las situaciones presentadas dentro de cualquier ámbito social e institucional, permitiendo visiones detalladas del entorno donde se despliega el fortalecimiento de nuevas propuestas e ideas que determinen nuevas congruencias lineales.
Establecido lo anterior, el esquema de formación se da a través de una modalidad descriptiva y analítica, que permitirá dar a entender acciones generalizadas de algunos teóricos, así como también, el poder dilucidar manifestaciones congruentes entre lo que es realidad y termina siendo teoría, para llevar de manera directa al entendimiento puntual de las características que engloban el ser humano dentro de un sistema organizacional, dejando a un lado las digresiones que se pueden manifestar en relación al tema.
Dentro de las características del orden organizacional se ponen de manifiesto alternativas en la intervención y formación  del desarrollo de la construcción del ser humano, se giran grandes características, en función a las magnas y prometedoras obras del mañana. Es importante mencionar, que se busca instruir y descifrar el proceso general de la doctrina del hombre, siendo él sujeto y objeto de estudio del proceso que engloba la idealización dentro de ese mundo y esa forma de vida; ambas concepciones configuran los propósitos formativos.
En este orden de ideas, se promueve una cavilación totalizadora, en cuyo campo entran tanto lo natural como lo humano, de ahí su importancia para la formación del conocimiento. En proporción directa, se puede decir, que el sujeto con el conocimiento esta preparado para enfrentar el mundo de manera individual observado desde el punto de vista subjetivo aún cuando las proporciones sean categorizadas como un desarrollo productivo y creativo, claro está el conocimiento actual conforma parámetros de acercamiento y formulación de ideas propias con características duales.
Así pues, lleva de la mano la búsqueda del mejoramiento de las consecuciones de construcción, coordinación y continuidad de aspectos formales de la sociedad. En consecuencia, se hace necesario dar a conocer que el conocimiento abarca un sinnúmero de ideas propuestas en formación continua, donde el proceso esencial es dar a conocer características valederas del ser humano, donde no se puede dar una sola explicación o definición de las cosas que rodean en la puntualidad creadora del cumulo e impulso individual y colectivo.
Según Lledó, (2004), la resolución de conflictos es;

El primer paso que hay que dar para reformar la sociedad se refiere a la reforma del saber y del método científico que tiene la sociedad que se quiere reformar. Su idea es que una sociedad es definida por el grado de desarrollo intelectual que tiene; por eso la reforma de la sociedad debe comenzar por la del nivel intelectual. (p. 78).
  
Determinado el aspecto de afirmación anterior, es importante hacer ver, que Lledó demuestra de manera clara y específica como se desarrolla una nueva idea a través de conocimientos palpables y experimentables, en coordinación con ello, el hombre siempre ha estado dispuesto al conocimiento marcando la idealización de acciones de acuerdo a las características que lo rodean.
Así pues, cabe denotar que el hombre terminará conociendo otras verdades, cuando termine de conocer el proceso existencial de si mismo, se puede manifestar que el hombre pueda que se conozca totalmente, tal como lo dice Mello (1999), “Lo importante es el ser, y no el figurar. La verdad es que estamos tan metidos en esa programación que actuar con claridad de percepción, desde esa cultura, casi parece un milagro y más si pretendemos reaccionar sin disgusto.” (p. 63). En consecuencia directa se dice que cada una de las verdades del mundo debe estar englobada por intensidad, profundidad, frecuencia, calidad y duración.
Ahora bien, la lógica del conocimiento radica en, que el conocimiento científico del hombre va a fundamentarse en la coordinación directa que los mismos mantengan con el desarrollo de su vida, así pues,  el autor Popper (1982), explica que:
La vida es resolución constante de problemas, y que es precisamente al tratar de resolver las problemáticas cuando surge el conocimiento, el cual acarrea inexorablemente nuevos problemas, encontrándonos en un perenne círculo, en donde el desarrollo del conocimiento consiste en ir corrigiendo y depurando el conocimiento anterior. (p. 57)

Por lo tanto para Popper, afirma que la lógica del conocimiento emerge de poder equilibrar detalladamente cada uno de los aspectos que conformen la formación estructural de lo que anteriormente pudo significar un accionar de nuevas ideas que lo lleva a dar características de experiencia participativa hacia las intelectuales acciones de un futuro, es decir, la experiencia se impulsa en el desarrollo de un conocimiento lógico y pleno.
Consecuente con ello, Gibson (2000), determina que la gestión de la administración busca ser: “Parte de un todo organizacional y de su estructura para garantizar la eficiencia de los involucrados, sean ellas órganos o personas. Relacionado a la tarea se amplia enormemente en la organización como un todo respecto de su estructura organizacional.” (p. 3). Es así pues, como se logra manifestar que la determinación mancomunada va de la mano con el progreso y estructura organizacional, demarcando así que, el proceso individualista lleva a la congruencia oportuna de generar espacios que beneficien de manera directa e indirecta a un colectivo.
Relacionado con lo anterior para Ramos, (2009), hace ver que, dentro de las formaciones contextuales de la organización se debe tener es;

Es una percepción individual de la empresa y su entorno, convirtiéndose en impulsador de ideas desarrollando procesos creativos e innovadores; la adecuada gestión de este formando un entorno en el cual se puedan tener una mayor identidad con la empresa, apertura al cambio, autonomía, trabajo en equipo, son factores fundamentales en la dinámica administrativa.” (p. 113)

Es así como el proceso de la estructura organizacional, es entendido como el resultado de las vivencias diarias de las personas que hacen vida en una organización en particular, determinando así un rendimiento y por ende su satisfacción personal. En el caso particular de las instituciones la gestión personal, converge a una serie de actores que son quienes darán forma a ese sistema o proceso, precisamente en la diversidad de personas es que se encuentra el aspecto más relevante, ya que las diferentes edades, géneros, creencias, costumbres, formación y actitudes, influyen unas sobre otras generando un medio sumamente activo y por consecuencia en la mayoría de los casos complejo.
Apegado a estas características se encuentra la comunicación como determinante, que según Fernández (2000), considera que;
Para que haya comunicación es necesario un sistema compartido de símbolos referentes, lo cual implica un intercambio de símbolos comunes entre las personas que intervienen en el proceso comunicativo. Quienes se comunican deben tener un grado mínimo de experiencia común y de significados compartidos (p.77).

Así pues, la comunicación en las organizaciones es denominada comunicación organizacional, esta comunicación se da naturalmente en toda organización, cualquiera que sea su tipo o su tamaño y en consecuencia no es posible imaginar una organización sin comunicación. Así mismo, que la comunicación organizacional es la esencia, el corazón mismo, el alma y la fuerza dominante dentro de una organización. A su vez, es un conjunto de técnicas y actividades encaminadas a facilitar y agilizar el flujo de mensajes que se dan entre los miembros de la organización, o entre la organización y su medio; influyendo en las opiniones, actitudes y conductas de los públicos internos, externos de la organización, todo ello, con el fin que esta última cumpla mejor y más rápidamente con sus objetivos.  Para los dirigentes de una organización es fundamental una comunicación eficaz y eficiente porque de esta depende la resolución de conflictos y el fortalecimiento de las relaciones con quienes se involucra en el cumplimiento de sus funciones, además, porque las funciones de planificación, organización y control sólo cobran cuerpo de ésta manera.
Se puede denotar, que dentro de la organización, es esencial la determinante cultural, de la institución, el cual va permitir la integración de todos los entes en las funciones administrativas. Los objetivos establecidos en la planeación se deben comunicar para lograr desarrollar la estructura organizacional apropiada. Es también esencial en la selección, evaluación y capacitación de quienes desempeñen sus funciones dentro de esta estructura. Todo esto llevando, la creación de un ambiente que conduzca a la motivación y el liderazgo eficaz dependen de la comunicación organizacional, mediante la cual se puede determinar si los acontecimientos y el desempeño se ajustan a los proyectos establecidos.

Bibliografía
Gibson, J. (2000). Las Organizaciones, comportamiento, Estructura y Procesos. Estados Unidos de Norte América: Editorial Addisson-Wesley Iberoamérica.
Lledó, E. y otros. (2004). Historia de la Filosofía. México: Editorial Santillana.
Mello, L. (1999). El enfoque Histórico – Cultural como fundamento de una concepción del mundo. (2ª ed) México: Trillas.
Popper, K. (1982). Desarrollo del conocimiento científico. Conjeturas y refutaciones. Buenos Aires: Editorial Paidos.

Ramos, F. (2009). El individuo y su formación en la organización. Buenos Aires: Kapeluz.

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