jueves, 14 de mayo de 2015




                 








Procesos Individuales y Grupales que articulan el comportamiento Organizacional



Maestrante: Belkys Espinoza


Las personas que están dentro de la organización, a través de la percepción, evalúan e interpretan su entorno, se forman de él un modelo con significado, en el cual participan y, a la vez influye sobre la conducta de ellos mismos. Dentro de esta perspectiva, el clima de una organización es una cualidad que no se puede definir ni identificar fácilmente, pero que es muy real y puede ejercer una particular influencia rigurosa y persuasiva sobre los resultados o productos de los miembros de la organización. El clima de trabajo puede ser interpretado como los aspectos conductuales, individuales y/o grupales, que adoptan los miembros de una organización y que se “respira” en forma positiva o negativa en el ambiente laboral.
Sin embargo, de manera general, en las organizaciones se tiende a no considerar el hecho de que el recurso humano, o los miembros de ella, son los que en primera instancia deben asimilar o percibir en forma positiva los aspectos visibles referidos, para que de esta manera, se pueda generarla identificación y compromiso con la institución y con el logro de los objetivos
Así mismo, la Conducta Individual se tratar de entender por qué los miembros de una organización se comportan de una determinada manera, exige el entendimiento de las características de la conducta individual. Al respecto, los gerentes, administradores o jefes de unidades que planifican, organizan y dirigen el trabajo de sus subalternos, también, deben mostrar interés respecto a la  adaptación entre los individuos, las tareas de cada uno de los puestos y la eficacia. Ese interés está básicamente bajo la influencia de las características individuales, tanto del jefe como del subalterno. Por ello, es indispensable comprender las diferencias individuales, para poder comprender la conducta y el desempeño del empleado. Tomando como referencia lo planteado, se puede decir que cada persona es única y responde de una manera particular a las políticas, los procedimientos, las normas, los programas, las solicitudes, las órdenes, y las tecnologías utilizadas en el ámbito organizacional, entre otras.
Por ello se hace necesario describir y relacionar algunos factores específicos que justifican las diferencias individuales, como son: las actitudes, la percepción, la personalidad y el aprendizaje.  Des mismo modo las actitudes son declaraciones de evaluación -favorables o desfavorables- relativas a objetos, personas o acontecimientos. Reflejan cómo se siente un individuo con relación a algo. Es un estado mental de preparación, organizado mediante la experiencia, que ejerce una influencia específica sobre la respuesta que da una persona a la gente, los objetos y la situación con que se relaciona
En consecuencia, existen muchos rasgos duraderos de la personalidad que describen el comportamiento de un individuo, tales como: la inteligencia, la responsabilidad, los valores, la timidez, la agresividad, la ambición, la lealtad, la extroversión, la afabilidad, la rectitud, la estabilidad emocional, entre otras. Al analizar la personalidad como factor conductual dentro de un organismo social cabe reflexionar sobre el crecimiento de la estructura organizativa y la demostración o exhibición de la personalidad de sus miembros.. De esta manera, las instituciones muy centralizadas, complejas y formales, harán que las actividades de sus empleados sean muy limitadas, dejando de lado su creatividad e ingenio; donde el foco de control es externo al individuo, existe sumisión, rectitud, predomina el maquiavelismo, el fin justifica los medios, baja autoestima, poco autocontrol, presencia de autoritarismo, las personas tienden a evitar riesgos.
En cuanto al liderazgo diremos que es un proceso mediante el cual sistemáticamente un individuo ejerce más influencia que otros en el desarrollo de las funciones en grupo. En el mundo empresarial, al líder lo elegirán los miembros que integran la empresa. Además debe tener disposición para comunicarse con los demás, que trate de hacer entender los objetivos de la empresa a los empleados, que se preocupe por su gente y el trabajo que hacen, que sea conductor de redes de energías humanas y que cuando no esté todos puedan trabajar sin ningún problema.
Sin embargo, la motivación es otro aspecto que resalta dentro del comportamiento organizacional, la definiremos como la voluntad de ejercer altos niveles de esfuerzos hacia la consecuencia de los objetivos organizacionales condicionados por las habilidad del esfuerzo de satisfacer alguna necesidad personal. En la motivación se emplean diversas teorías (la necesidad, establecimiento de metas, reforzamientos, la equidad, la expectativa, entre otros, sin embargo la motivación necesariamente debe estudiar la cultura, porque cada elemento a reforzar para obtener mayor motivación varia de país en país.
Entonces podríamos afirmar que el estudiar del comportamiento organizacional debemos hablar de un pensamiento sistémico en donde sus elementos y aspectos se integran para formar un todo. También debemos mencionar que el comportamiento organizacional debe ser visto como una disciplina que logra juntar aportaciones de otras disciplinas que tienen como base el comportamiento psicológico, antropológico, sociológico, ciencia política, entre otros. Siguiendo con el estudio del comportamiento organizacional se hace necesario crear un modelo que atienda a tres niveles de análisis: Nivel individual, Nivel de grupo, Nivel del sistema de organización.
Es por ello que el comportamiento organizacional debe conocer que éste puede ser afectado por variables dependientes e independientes. De las primeras podemos decir, que son el factor clave que se quiere explicar o predecir y son afectados por otros factores que repercuten en la organización; algunos autores remarcan las siguientes variables dependientes: Productividad, ausentismo, rotación y satisfacción en el trabajo. En el contexto que enmarca al comportamiento organizacional surge un elemento interesante y fundamental para la organización. Éste se conoce con el nombre de grupo y es integrado por el recurso básico de una estructura: el individúo.
Por lo tanto, es determinante el estudio y análisis del grupo, las actividades, los factores que lo afectan y los contribuyentes al desarrollo del mismo dentro de la organización. El grupo como parte de la organización posee varias definiciones dadas por los estudios de la materia. Por ejemplo, Mc David explica que el grupo "es un sistema organizado, compuesto por individuos relacionados de forma tal que cumplen una función, tiene un conjunto de reglas que determina el papel de la relación entre sus miembros y que regulan la función del grupo y de cada uno de estos". Este punto de vista, muestra directamente algunas particularidades que poseen los grupos; el formalismo, las normas y funciones, dando un lineamiento fundamental para el desarrollo acorde de cada elemento en el sistema.
En este enfoque se expresa claramente la interacción que existe entre los miembros y  surge una situación de intercambio funcional e interdependencia. Otros especialistas conceptualizan el grupo dentro del margen de liderazgo eficaz para cada miembro del grupo, según la necesidad de la organización. En tal caso, los individuos destacados presenten sus actividades al grupo con ideas de enseñanza y a la vez generar responsabilidad, respeto y jerarquía. Finalmente, podemos decir, que el grupo no es más que un subconjunto o sistema de una organización, conformada por individuos fundamentalmente relacionados por la función asignada a esa pequeña estructura y que a la vez, respetan las normas, exigen a cada uno de sus miembros la interacción laboral y la búsqueda del desarrollo de la organización.
Es por esta razón que nadie pone en duda la necesidad de los líderes y lo valorado que éstos son por sus organizaciones. Potencian la fuerza laboral con atractivas visiones de futuro, guían a sus empresas en momentos difíciles, crean y desarrollan culturas empresariales de apoyo e incrementan el valor de las acciones. Cuando las cosas salen bien se reverencia a los líderes, pero cuando las cosas salen mal todo apunta precisamente contra el líder que dirige. 
Para concluir, se  puedo decir que en el liderazgo y la ética incide en varios aspectos ya que los líderes transformacionales han sido descritos por una autoridad como un estímulo a la virtud moral por tratar de cambiar las actitudes y comportamientos de los seguidores. El carisma también tiene un componente ético. Los líderes no éticos se considera que usan su carisma para incrementar su poder sobre sus seguidores y lo dirige hacia fines propios. Los líderes éticos se dice que usan su carisma de manera socialmente constructiva para servir a los demás. Existe también el abuso de poder por parte de los líderes, por ejemplo, cuando se otorga a sí mismo grandes salarios y bonos mientras que, al mismo tiempo, buscan reducción de costos despidiendo a los trabajadores con cualquier pretexto. Y, por supuesto, el tema de la confianza tiene que ver de manera explícita con la honestidad y la integridad del liderazgo.










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