Procesos Individuales y Grupales que
articulan el comportamiento Organizacional
Maestrante: Belkys Espinoza
Las
personas que están dentro de la organización, a través de la percepción,
evalúan e interpretan su entorno, se forman de él un modelo con significado, en
el cual participan y, a la vez influye sobre la conducta de ellos mismos. Dentro
de esta perspectiva, el clima de una organización es una cualidad que no se
puede definir ni identificar fácilmente, pero que es muy real y puede ejercer
una particular influencia rigurosa y persuasiva sobre los resultados o
productos de los miembros de la organización. El clima de trabajo puede ser
interpretado como los aspectos conductuales, individuales y/o grupales, que
adoptan los miembros de una organización y que se “respira” en forma positiva o
negativa en el ambiente laboral.
Sin
embargo, de manera general, en las organizaciones se tiende a no considerar el
hecho de que el recurso humano, o los miembros de ella, son los que en primera
instancia deben asimilar o percibir en forma positiva los aspectos visibles referidos,
para que de esta manera, se pueda generarla identificación y compromiso con la
institución y con el logro de los objetivos
Así
mismo, la Conducta Individual se tratar de entender por qué los miembros de una
organización se comportan de una determinada manera, exige el entendimiento de
las características de la conducta individual. Al respecto, los gerentes,
administradores o jefes de unidades que planifican, organizan y dirigen el trabajo
de sus subalternos, también, deben mostrar interés respecto a la adaptación entre los individuos, las tareas de
cada uno de los puestos y la eficacia. Ese interés está básicamente bajo la influencia
de las características individuales, tanto del jefe como del subalterno. Por
ello, es indispensable comprender las diferencias individuales, para poder comprender
la conducta y el desempeño del empleado. Tomando como referencia lo planteado,
se puede decir que cada persona es única y responde de una manera particular a
las políticas, los procedimientos, las normas, los programas, las solicitudes,
las órdenes, y las tecnologías utilizadas en el ámbito organizacional, entre
otras.
Por
ello se hace necesario describir y relacionar algunos factores específicos que justifican
las diferencias individuales, como son: las actitudes, la percepción, la
personalidad y el aprendizaje. Des mismo
modo las actitudes son declaraciones de evaluación -favorables o desfavorables-
relativas a objetos, personas o acontecimientos. Reflejan cómo se siente un
individuo con relación a algo. Es un estado mental de preparación, organizado
mediante la experiencia, que ejerce una influencia específica sobre la respuesta
que da una persona a la gente, los objetos y la situación con que se relaciona
En
consecuencia, existen muchos rasgos duraderos de la personalidad que describen
el comportamiento de un individuo, tales como: la inteligencia, la responsabilidad,
los valores, la timidez, la agresividad, la ambición, la lealtad, la
extroversión, la afabilidad, la rectitud, la estabilidad emocional, entre
otras. Al analizar la personalidad como factor conductual dentro de un
organismo social cabe reflexionar sobre el crecimiento de la estructura
organizativa y la demostración o exhibición de la personalidad de sus miembros..
De esta manera, las instituciones muy centralizadas, complejas y formales,
harán que las actividades de sus empleados sean muy limitadas, dejando de lado
su creatividad e ingenio; donde el foco de control es externo al individuo,
existe sumisión, rectitud, predomina el maquiavelismo, el fin justifica los
medios, baja autoestima, poco autocontrol, presencia de autoritarismo, las
personas tienden a evitar riesgos.
En
cuanto al liderazgo diremos que es un proceso mediante el cual sistemáticamente
un individuo ejerce más influencia que otros en el desarrollo de las funciones
en grupo. En el mundo empresarial, al líder lo elegirán los miembros que
integran la empresa. Además debe tener disposición para comunicarse con los
demás, que trate de hacer entender los objetivos de la empresa a los empleados,
que se preocupe por su gente y el trabajo que hacen, que sea conductor de redes
de energías humanas y que cuando no esté todos puedan trabajar sin ningún
problema.
Sin
embargo, la motivación es otro aspecto que resalta dentro del comportamiento
organizacional, la definiremos como la voluntad de ejercer altos niveles de
esfuerzos hacia la consecuencia de los objetivos organizacionales condicionados
por las habilidad del esfuerzo de satisfacer alguna necesidad personal. En la
motivación se emplean diversas teorías (la necesidad, establecimiento de metas,
reforzamientos, la equidad, la expectativa, entre otros, sin embargo la
motivación necesariamente debe estudiar la cultura, porque cada elemento a
reforzar para obtener mayor motivación varia de país en país.
Entonces
podríamos afirmar que el estudiar del comportamiento organizacional debemos
hablar de un pensamiento sistémico en donde sus elementos y aspectos se
integran para formar un todo. También debemos mencionar que el comportamiento
organizacional debe ser visto como una disciplina que logra juntar aportaciones
de otras disciplinas que tienen como base el comportamiento psicológico,
antropológico, sociológico, ciencia política, entre otros. Siguiendo con el
estudio del comportamiento organizacional se hace necesario crear un modelo que
atienda a tres niveles de análisis: Nivel individual, Nivel de grupo, Nivel del
sistema de organización.
Es
por ello que el comportamiento organizacional debe conocer que éste puede ser
afectado por variables dependientes e independientes. De las primeras podemos
decir, que son el factor clave que se quiere explicar o predecir y son
afectados por otros factores que repercuten en la organización; algunos autores
remarcan las siguientes variables dependientes: Productividad, ausentismo, rotación
y satisfacción en el trabajo. En el contexto que enmarca al comportamiento
organizacional surge un elemento interesante y fundamental para la organización.
Éste se conoce con el nombre de grupo y es integrado por el recurso básico de
una estructura: el individúo.
Por
lo tanto, es determinante el estudio y análisis del grupo, las actividades, los
factores que lo afectan y los contribuyentes al desarrollo del mismo dentro de
la organización. El grupo como parte de la organización posee varias
definiciones dadas por los estudios de la materia. Por ejemplo, Mc David
explica que el grupo "es un sistema organizado, compuesto por individuos
relacionados de forma tal que cumplen una función, tiene un conjunto de reglas
que determina el papel de la relación entre sus miembros y que regulan la
función del grupo y de cada uno de estos". Este punto de vista, muestra
directamente algunas particularidades que poseen los grupos; el formalismo, las
normas y funciones, dando un lineamiento fundamental para el desarrollo acorde
de cada elemento en el sistema.
En
este enfoque se expresa claramente la interacción que existe entre los miembros
y surge una situación de intercambio funcional e
interdependencia. Otros especialistas conceptualizan el grupo dentro del margen
de liderazgo eficaz para cada miembro del grupo, según la necesidad de la
organización. En tal caso, los individuos destacados presenten sus actividades
al grupo con ideas de enseñanza y a la vez generar responsabilidad, respeto y
jerarquía. Finalmente, podemos decir, que el grupo no es más que un subconjunto
o sistema de una organización, conformada por individuos fundamentalmente
relacionados por la función asignada a esa pequeña estructura y que a la vez,
respetan las normas, exigen a cada uno de sus miembros la interacción laboral y
la búsqueda del desarrollo de la organización.
Es por
esta razón que nadie pone en duda la necesidad de los líderes y lo valorado que
éstos son por sus organizaciones. Potencian la fuerza laboral con atractivas
visiones de futuro, guían a sus empresas en momentos difíciles, crean y
desarrollan culturas empresariales de apoyo e incrementan el valor de las
acciones. Cuando las cosas salen bien se reverencia a los líderes, pero cuando
las cosas salen mal todo apunta precisamente contra el líder que dirige.
Para
concluir, se puedo decir que en el
liderazgo y la ética incide en varios aspectos ya que los líderes
transformacionales han sido descritos por una autoridad como un estímulo a la
virtud moral por tratar de cambiar las actitudes y comportamientos de los
seguidores. El carisma también tiene un componente ético. Los líderes no éticos
se considera que usan su carisma para incrementar su poder sobre sus seguidores
y lo dirige hacia fines propios. Los líderes éticos se dice que usan su carisma
de manera socialmente constructiva para servir a los demás. Existe también el
abuso de poder por parte de los líderes, por ejemplo, cuando se otorga a sí
mismo grandes salarios y bonos mientras que, al mismo tiempo, buscan reducción
de costos despidiendo a los trabajadores con cualquier pretexto. Y, por
supuesto, el tema de la confianza tiene que ver de manera explícita con la
honestidad y la integridad del liderazgo.

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